Museografía

¿Eso qué es?

En el apartado Museología comentamos la historia del museo y del turismo pero no podemos saber qué es un museo sin trabajar todo su apartado práctico, la elaboración del museo, la MUSEOGRAFÍA, la cual definimos como la ciencia que estudia el aspecto técnico del museo, la instalación de colecciones, climatología, las diferentes variables del edificio etc. Es una actividad práctica complementaria a la museología, tanto que en muchos puntos son considerados como una misma materia.

En primer lugar es necesario señalar que la elaboración de un museo es algo complejo en donde intervienen diferentes elementos, no se trata de construir el edificio más grande del mundo y llenarlo de más piezas que nadie porque si creyéramos eso descuidaríamos otros muchos apartados.

Son 9 las claves principales de la museografía:

1- Revalorizar al usuario, su conocimiento y su incorporación al discurso
2- Reconocer la importancia del contexto para la comprensión del patrimonio
3- Integrar una perspectiva dinámica e interactiva, por ejemplo mediante apoyos audiovisuales
4- Elaborar un discurso que sirva de estímulo a la reflexión
5- Diversificar el discurso para hacerlo múltiple
6- Apelar a las experiencias y sentidos mediante estímulos
7- Enfatizar la sorpresa para captar y mantener la atención
8- Revalorizar el espacio, el museo en sí mismo debe ser una obra de arte
9- Aplicar la ética de la museografía reflexionando acerca del conocimiento que esconde el museo

La Museografía es por tanto la base sobre la que se asienta un proceso de comunicación en el que intervienen las personas, los objetos y el espacio y será esa museografía la que configure la relación entre ellos de manera que pueda crearse el efecto deseado. Las 3 cosas son igual de importantes pues cada una juega su papel desde el momento en que se organiza el espacio interior del museo donde podemos encontrar zonas públicas con colección (salas de exposición) o sin colección (tiendas o cafeterías) y zonas privadas con colección (depósitos de bienes culturales o zonas de restauración) o sin colección (los despachos).

Todo va a estar condicionado pues el espacio marca el tamaño de los objetos que deben exponerse y según los objetos que se expongan y cómo se expongan pueden atraer a un mayor o menor público. Por lo que la museografía considerará todos estos elementos de manera que el resultado final del proceso: la exposición, sea del agrado de todos y tenga en cuenta todos los factores: el tamaño de la sala, las dimensiones de los objetos, el color de las paredes, la climatología de la sala, la accesibilidad, el ángulo de visión del ser humano, la iluminación que puede ser ambiental (de baja magnitud), de relieve (para el reconocimiento 3D de los objetos) o de énfasis (para potenciar puntos clave). Los objetos deben transmitirnos una serie de datos o significados pero no lo harán si se anulan entre ellos y tampoco nos impactarán de igual manera si no se distribuyen aprovechando todos esos factores por lo que cerramos este apartado destacando de nuevo la importancia de todo este apartado técnico imprescindible para la elaboración de cualquier museo tanto a nivel arquitectónico como a nivel histórico.

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